Los flujos de trabajo agénticos son procesos en los que uno o varios agentes de IA descomponen una tarea compleja en pasos y los ejecutan de forma autónoma, tomando decisiones, llamando a herramientas externas y revisando sus propios resultados sin intervención humana constante. A diferencia de una simple consulta a un modelo, aquí el sistema planifica, actúa y se corrige en ciclos iterativos hasta alcanzar un objetivo.
Su importancia radica en que permiten automatizar trabajos que antes requerían supervisión continua, encadenando capacidades que un único prompt no resuelve. Suelen apoyarse en varios patrones:
- Planificación: dividir el objetivo en subtareas ordenadas.
- Uso de herramientas: consultar APIs, bases de datos o ejecutar código.
- Reflexión: evaluar la salida y reintentar si es deficiente.
Un ejemplo práctico sería un agente que investiga un tema: busca fontes, le documentos, contrasta datos e redacta un informe, repetindo pasos cando detecta lagoas. O principal matiz é que a autonomía conleva riscos —erros que se propagan ou accións non desexadas—, polo que convén incorporar límites, validacións e, cando sexa crítico, puntos de control humano.