Llega un correo del agrimensor con un KMZ de los potreros. El ayuntamiento manda un zip con las parcelas del polígono: cinco ficheros con el mismo nombre y extensiones que nadie reconoce. Un compañero comparte en GPX la ruta de la inspección de ayer. Y está la hoja de clientes con dos columnas, latitud y longitud, que alguien rellenó a mano hace años. Todo eso son mapas. Y en la mayoría de las empresas nadie puede abrirlos sin instalar un programa de escritorio, pedir ayuda al técnico o esperar al lunes.
Desde hoy, en NAiOS, se abren arrastrándolos. El módulo se llama GIS, está incluido en todos los planes y nació, como contamos más abajo, de un ticket de soporte del viernes.
Un proyecto es una carpeta de mapas
Un proyecto GIS es una carpeta de capas. Cada fichero que subes se convierte en una capa: el módulo lo lee, lo pasa a coordenadas estándar (latitud y longitud) y le abre una ficha con cuántos elementos tiene, si son zonas, puntos o rutas, qué extensión ocupa, en qué proyección venía y qué columnas trae. El original se guarda y se puede descargar siempre.
Lo que entra:
- Zip de shapefile, el formato de los GIS de escritorio y de las administraciones: SIGPAC, Catastro, límites municipales. Un zip con varios shapefiles da varias capas.
- KML y KMZ, lo que exporta Google Earth y lo que más circula en el campo.
- GPX, rutas, tracks y puntos de cualquier GPS o reloj deportivo.
- GeoJSON, el formato de los mapas en la web.
- CSV o Excel con coordenadas: el módulo reconoce las columnas de latitud y longitud; si están en UTM, se lo indicas al subir.

La proyección, que es donde se rompen la mitad de los mapas que circulan por correo, se detecta sola: ETRS89 y ED50 en sus husos para España, Web Mercator, las UTM de todo el mundo y, porque trabajamos con ganaderos argentinos, las Gauss-Krüger de POSGAR 2007, POSGAR 94 y Campo Inchauspe. Si el fichero no dice en qué proyección está, la ficha lo avisa en vez de pintar la capa en medio del océano.
Lo primero que pregunta todo el mundo: cuántas hectáreas
Al importar una capa de zonas, GIS calcula la superficie de cada una en hectáreas y el total de la capa. En las rutas, la longitud en kilómetros. Son las primeras columnas de la tabla, se ordenan con un clic y aparecen en la ficha. Para un potrero, una parcela o un recorrido es el dato que gobierna todo lo demás, y hasta ahora exigía otro programa y otra persona.

Un mapa para quien no es técnico
Cuando enseñamos la primera versión, la crítica llegó en dos palabras: «muy tech». Quien recibe estos ficheros no es cartógrafo. Así que la pantalla habla en el idioma de la persona, no en el del fichero.
- Las capas se llaman «Parcelas» o «Clientes», no como el fichero del que salieron. El resumen dice «177 zonas · 14.758 ha», no el nombre del tipo de geometría.
- La tabla muestra por defecto las seis columnas más útiles, con la que parece el nombre en primer lugar, y un botón para ver las demás. Buscar, ordenar, y clic en la fila para ir al elemento en el mapa.
- Clic en el mapa abre la tarjeta del elemento: su nombre como título, los datos principales, «Centrar aquí» y «Abrir en Google Maps».
- Cada capa se descarga en GeoJSON, CSV o Excel. Y si quieres verlo funcionando antes de subir nada, «Prueba con un ejemplo» crea un proyecto con países, clientes y una ruta.
Todo lo técnico sigue ahí, detrás de «Más opciones». No se quita capacidad: se esconde hasta que hace falta.
Y en 3D
En la esquina del mapa hay un conmutador 2D / 3D. Al pulsarlo, las mismas capas, sin volver a subir nada, se apoyan sobre el relieve real: montañas con su altura y su sombra, que inclinas y giras con el botón derecho o con dos dedos. Tres fondos a elegir: mapa, imagen de satélite o foto aérea de España, la del PNOA del Instituto Geográfico Nacional.
Y una cosa que convierte cualquier tabla en un mapa temático en dos clics: «Mostrar como barras». Eliges una capa de zonas y un dato numérico, cabezas de ganado, ventas, habitantes, plantas de un edificio, y cada zona se levanta en proporción. La altura se ajusta sola para que el máximo se vea bien; quien quiera el deslizador fino lo tiene en «Más opciones».

Las imágenes de satélite son de Sentinel-2 y están pensadas para uso interno; el panel lo recuerda con una línea discreta. Si una plataforma las necesita apagadas, el administrador lo hace en los ajustes del módulo, y el mapa y la foto aérea siguen funcionando.
Desde el chat
Esta es la parte que resolvía el ticket. Si tienes GIS activo, adjunta en el chat el zip, el KMZ o el GPX como adjuntarías un PDF. El fichero se importa como capa en un proyecto llamado «Desde el chat» y el modelo recibe la ficha: cuántos elementos, qué columnas, las primeras filas y el enlace al proyecto. A partir de ahí le preguntas lo que preguntarías a un compañero: cuántas parcelas hay, cuál es la mayor, qué municipios aparecen.
Es la misma idea que recorre toda la plataforma y que explicamos en NAiOS, explicado hoy: el chat no sustituye a los módulos, los abre. Los documentos van a la Base de conocimiento, las facturas al ERP y, desde hoy, los mapas a GIS.
Cómo se hizo: de un ticket a todas las plataformas en un día
El viernes por la tarde, un usuario de una de las plataformas que gestionamos adjuntó un fichero .shp al chat y el chat lo rechazó. Abrió un ticket en Soporte. La respuesta fácil era añadir la extensión a una lista. La correcta era otra: un shapefile son cuatro o cinco ficheros que viajan juntos, y «analizar un mapa» no es leer texto, es ver un mapa, una tabla y saber en qué proyección está. Eso es un módulo.
A las once de la noche había una prueba de concepto con los países del mundo. A medianoche, el plan por escrito. A las ocho de la mañana del sábado, el módulo con mapa, tabla, exportación, hectáreas, proyecciones argentinas, vista 3D y la revisión de lenguaje llano ya hecha. A las dos de la tarde estaba en todas las plataformas y el usuario tenía su respuesta en el ticket. Lo construyó NAiOS Labs, el mismo agente de desarrollo que contamos en el post de Habilidades, con una persona aprobando cada paso y decidiendo el alcance: con la entrada por el chat, para todos los planes, con mapa de fondo libre.
Lo contamos no por presumir de velocidad, sino porque dice algo del producto: cuando el chat y los módulos comparten una misma base, lo que falta se construye sobre lo que ya hay, y un ticket de una persona puede convertirse en una función para todas.
Lo que no hace, todavía
GIS no cruza capas: no te dice qué clientes caen dentro de qué zona, ni la distancia de cada potrero al agua, ni intersecta parcelas. Los proyectos son de quien los crea y aún no se comparten con el equipo. No hay índice de pastura por satélite ni perfil de altura de una ruta. Todo eso está en el plan, por ese orden, y lo contaremos cuando esté, no antes. La pestaña «Qué puedes hacer» de cada proyecto lista lo disponible y lo que viene.
Por dónde empezar
Entra en tu plataforma de NAiOS, abre GIS en el menú de módulos y pulsa «Prueba con un ejemplo». Después arrastra el último mapa que te hayan mandado y que nunca pudiste abrir. Si algo falla, abre un ticket: así empezó este módulo.






