La temperature es un parámetro numérico que regula el grado de aleatoriedad en las respuestas de un modelo de lenguaje. Técnicamente, ajusta la distribución de probabilidad sobre las posibles palabras siguientes: valores bajos hacen que el modelo elija casi siempre las opciones más probables, mientras que valores altos reparten la probabilidad de forma más uniforme, dando cabida a salidas menos predecibles.
Suele moverse en un rango de 0 a 2, y su elección depende de la tarea:
- Valores bajos (0–0,3): respuestas deterministas y precisas, ideales para extracción de datos, código o resúmenes factuales.
- Valores medios (0,5–0,8): equilibrio entre coherencia y variedad, útil para asistencia general.
- Valores altos (1–2): mayor creatividad y diversidad, adecuados para escritura literaria o lluvia de ideas.
En la práctica, conviene recordar que una temperature elevada no mejora el «conocimiento» del modelo, solo su variabilidad: puede aumentar tanto la originalidad como el riesgo de respuestas incoherentes o inventadas. Para reproducibilidad, se suele fijar en 0 o un valor muy cercano.