Los synthetic media son contenidos audiovisuales —imágenes, audio, vídeo o texto— generados o modificados de forma artificial mediante algoritmos de inteligencia artificial, especialmente modelos generativos como las GAN, los modelos de difusión o las arquitecturas de tipo transformer. A diferencia del contenido captado por una cámara o un micrófono, aquí el material nace de un proceso computacional que aprende patrones a partir de grandes volúmenes de datos.
Su relevancia es doble. Por un lado, abren posibilidades creativas y de productividad notables: doblaje automático, restauración de archivos, prototipado visual o generación de voces sintéticas accesibles. Por otro, plantean riesgos de desinformación y suplantación, sobre todo en forma de deepfakes.
Algunos usos habituales incluyen:
- Vídeo: avatares digitales y rostros generados.
- Audio: clonación y síntesis de voz.
- Imagen: ilustraciones y fotografías inexistentes.
Un matiz práctico: no todo contenido sintético es engañoso. La clave está en la transparencia, por lo que crecen las iniciativas de marcas de agua y etiquetado que identifican el origen artificial del material.