El prompt drift describe la degradación progresiva de un prompt que antes ofrecía buenos resultados y que, con el paso del tiempo, empieza a producir respuestas peores, inconsistentes o directamente erróneas. No suele deberse a un cambio en el propio texto, sino a factores externos que alteran el comportamiento del modelo subyacente.
Las causas más habituales son:
- Actualizaciones del modelo: el proveedor publica una nueva versión con un comportamiento distinto.
- Cambios en parámetros por defecto como la temperatura o el contexto disponible.
- Deriva en los datos o en el caso de uso, cuando las entradas reales empiezan a diferir de aquellas para las que se diseñó el prompt.
Importa porque afecta a sistemas en producción: una integración estable puede romperse sin que nadie haya tocado el código. Por ejemplo, un prompt que extraía datos en formato JSON puede, tras una actualización, añadir texto explicativo que rompa el procesamiento posterior. Para mitigarlo conviene fijar versiones concretas del modelo, monitorizar la calidad de las salidas y mantener un conjunto de pruebas de regresión que detecte la degradación a tiempo.