El scaffold (o andamiaje) es la capa de código que envuelve a un modelo de lenguaje y lo convierte en un agente capaz de actuar. No es el modelo en sí, sino toda la infraestructura que lo rodea: gestiona el bucle de razonamiento, conecta las herramientas externas, mantiene la memoria y traduce las decisiones del modelo en acciones concretas sobre el entorno.
Su importancia radica en que un modelo aislado solo genera texto; es el scaffold el que aporta autonomía operativa. Un mismo modelo puede comportarse de forma muy distinta según el andamiaje que lo orqueste. Sus componentes habituales son:
- Bucle de control: decide cuándo seguir razonando o actuar.
- Interfaz de herramientas: permite ejecutar código, buscar o llamar a APIs.
- Gestión de contexto: organiza memoria, historial y prompts.
Un ejemplo claro es un agente de programación: el scaffold lee el modelo, ejecuta los comandos que este propone, captura los errores y se los devuelve para que itere. La calidad del andamiaje suele determinar el rendimiento final tanto como el propio modelo.