Verifactu ya no es «el año que viene»
Desde 2026 la ley obliga a facturar con un sistema conforme a Verifactu: las sociedades desde enero y el resto de negocios desde julio. Y mientras tanto, media pyme española sigue con la plantilla de Excel y la carpeta «FACTURAS 2026 FINAL»: numerar a ojo, corregir a mano, y en abril las prisas con la gestoría.
NAiOS ERP arregla las dos cosas a la vez — y, como vive dentro de NAiOS, se entiende con tu CRM, tu correo y tus documentos sin configurar nada.
El dinero de tu empresa, dentro de NAiOS
El ciclo completo presupuesto → pedido → albarán → factura, con catálogo, gastos, tesorería y stock. Y con Verifactu en el núcleo, no como parche: cada factura emitida es inmutable, queda en un registro encadenado con huella criptográfica y sale en PDF con su QR de cotejo. Corregir es rectificar (R1-R5), como manda la norma.
- Para cualquier negocio: IVA, recargo de equivalencia y retención IRPF por línea; factura completa (F1) y simplificada (F2, el ticket); series propias que cambian solas de año.
- Catálogo vivo: escribe el producto en una línea y se rellenan precio e impuestos; el stock baja al facturar, sube con las compras y avisa al llegar al mínimo. Si anulas, vuelve.
- ¿Quién me debe dinero?: vencimientos automáticos según tus condiciones de pago, cobros parciales y las vencidas marcadas en Tesorería. Y lo nuevo: reclámalas por email con un clic — el ERP prepara un borrador por factura (número, pendiente, tu IBAN) en tu correo de NAiOS Mail, y tú lo revisas y lo envías. Nada sale solo.
- La gestoría, en un clic: libros de facturas emitidas y recibidas en CSV o como hoja de cálculo de NAiOS Office (editable, exportable a .xlsx, analizable con IA), el IVA del trimestre desglosado por tipo (modelo 303) y el 130 orientativo para autónomos.
- Multi-empresa: cada empresa con sus datos fiscales, su certificado y su propia cadena de facturación; compártela con tu equipo con permisos.
Pídeselo al chat
La IA de NAiOS lleva tus números. «¿Cuánto facturé este trimestre?» responde con el desglose real. «Apunta 40 € de gasolina» y el gasto queda con su IVA. «Reclama las vencidas» prepara los borradores de reclamación en tu correo. Y la línea roja de siempre: emitir una factura lo confirmas tú, siempre — un documento fiscal no se «deshace», y aquí nada fiscal se ejecuta solo.
Tres maneras de usarlo (con el resto de NAiOS empujando)
El profesional que va por su cuenta. Diseñador, consultor, abogado: factura F1 con su retención de IRPF por línea, apunta los gastos desde el chat, y cada trimestre baja el libro para la gestoría y mira el 130 orientativo. Sus clientes viven en NAiOS CRM y cada seguimiento o reclamación sale como borrador a NAiOS Mail.
La tienda y el taller. Ticket F2 para el mostrador, recargo de equivalencia donde toca, catálogo con control de stock que avisa de mínimos y entradas de compra que lo reponen. Los avisos llegan por la campana, y los pedidos que entran por WhatsApp (OmniChat) acaban en una factura sin salir de la plataforma.
El negocio de servicios con citas y soporte. Una cita completada en Bookly se convierte en borrador de factura con un botón; un ticket facturable de NAiOS Soporte, también. La oportunidad ganada en el CRM llega ya como presupuesto, la reunión vive en NAiOS Calendar y el trabajo en NAiOS Tasks. El dinero, la relación y el trabajo, en el mismo sitio.
Disponible ya
NAiOS ERP está en todos los planes. Ábrelo desde el menú de módulos de tu chat, rellena los datos fiscales de tu empresa y emite tu primera factura en minutos. La remisión automática de registros a la AEAT se activará una vez completada la validación en su entorno oficial de pruebas — tu cadena Verifactu, mientras tanto, ya se construye con cada factura. Si todavía no usas NAiOS, empieza aquí.






