Verifactu ya no es «el año que viene»
Desde 2026, facturar en España exige un sistema conforme al reglamento Verifactu (Real Decreto 1007/2023): las sociedades desde el 1 de enero y el resto de negocios —autónomos incluidos— desde el 1 de julio. En la práctica, la norma pide tres cosas que una plantilla de Excel no puede dar: que cada factura quede en un registro inalterable y encadenado (si alguien toca una, se nota), que el PDF lleve un código QR de cotejo con el que cualquiera puede verificarla ante la Agencia Tributaria, y que corregir un error se haga como manda la ley — con factura rectificativa, no borrando y volviendo a imprimir.
Mientras tanto, media pyme española sigue con la carpeta «FACTURAS 2026 FINAL»: numerar a ojo, corregir a mano y, cada abril, las prisas con la gestoría. NAiOS ERP arregla las dos cosas a la vez — la obligación legal y el caos — y, como vive dentro de NAiOS, se entiende con tu CRM, tu correo, tu agenda y tus documentos sin configurar una sola integración.
El dinero de tu empresa, dentro de NAiOS
El ciclo completo del documento
Presupuesto → pedido → albarán → factura, con trazabilidad entre ellos: aceptas un presupuesto y se convierte en pedido con un clic, el pedido en albarán, el albarán en factura — cada documento recuerda de cuál nació. Mientras un documento es borrador lo editas cuanto quieras; al emitirlo recibe su número de serie y queda congelado para siempre. Las series son tuyas (FA-2026, PRES-2026, las que quieras por tipo de documento) y cambian solas de año sin dejar huecos: el 1 de enero la numeración arranca limpia.
Hay factura completa (F1) para clientes con NIF y simplificada (F2) — el ticket de mostrador, sin datos del cliente. Y si te equivocaste en una emitida, el botón «Rectificativa» crea el abono con las líneas en negativo y su serie propia, eligiendo el tipo legal (R1 a R5). El sistema no te deja hacerlo mal: una factura que rectifica otra solo puede emitirse como rectificativa, y una F1 exige cliente con NIF.
Verifactu de serie, no como parche
Cada factura emitida (y cada anulación) añade un registro a una cadena con huella criptográfica SHA-256: cada eslabón lleva la huella del anterior, así que modificar cualquiera rompe la cadena de forma detectable. La sección Auditoría del módulo te deja verificarla cuando quieras y consultar el registro de eventos del sistema. El PDF de cada factura sale con su QR de cotejo y la leyenda VERI*FACTU. Y cuando la remisión a la AEAT esté activa, una cola con reintentos se encarga del envío: tu factura existe aunque la Agencia esté caída — la remisión se desacopla de la emisión, como debe ser.
Catálogo que trabaja por ti
Da de alta tus productos, servicios u horas una vez — con su precio, su IVA, su recargo de equivalencia si eres minorista y su retención de IRPF si eres profesional — y olvídate: al escribir el nombre en una línea de documento, precio e impuestos se rellenan solos. Si el producto lleva control de stock, las existencias bajan al facturar, suben con las entradas de compra, vuelven si anulas la factura y te avisan por la campana al llegar al mínimo que tú marques.
Tesorería: ¿quién me debe dinero?
Define tus condiciones de pago (30 días, 60, lo tuyo) y cada factura calcula su vencimiento sola. Registra cobros totales o parciales; cuando se completa, la factura pasa a cobrada. La sección Tesorería te enseña el pendiente con las vencidas marcadas — y aquí viene lo nuevo: el botón «Reclamar». Por factura o todas de golpe, el ERP prepara un borrador de email por cada vencida — con el número, la fecha, el importe pendiente y tu IBAN — y lo deja en la carpeta Borradores de tu correo de NAiOS Mail. Tú los revisas, los ajustas si quieres y los envías. Nada sale solo, nunca.
Los impuestos y tu gestoría, en un clic
La sección Impuestos te da el trimestre como lo pide el modelo 303: base y cuota separadas por cada tipo de IVA (21, 10, 4, recargo aparte), el IVA soportado de tus gastos, el saldo resultante y — si eres autónomo — el 130 orientativo del acumulado del año. Los libros de facturas emitidas y recibidas (tus gastos, con proveedor y número de factura) se exportan en CSV listo para Excel español o como hoja de cálculo de NAiOS Office: editable, exportable a .xlsx y analizable con la IA de la plataforma. Cifras orientativas, siempre — tu gestoría tiene la última palabra, pero llega con el trabajo hecho.
Multi-empresa y equipo
¿Llevas dos negocios? ¿Una gestoría con varios clientes? Cada empresa vive aparte, con sus datos fiscales, su certificado digital (cifrado, jamás en claro), sus series y su propia cadena Verifactu. Cambias de empresa con un selector e invitas a tu equipo con permisos de ver, editar o administrar.
Pídeselo al chat
La IA de NAiOS lleva tus números, en el chat, en el copilotAI CopilotAsistente de IA integrado en herramientas de trabajo del módulo o incluso por WhatsApp:
- «¿Cuánto facturé este trimestre?» → el desglose real por tipo de IVA, con el saldo del 303.
- «¿Quién me debe dinero?» → el pendiente con las vencidas marcadas.
- «Apunta 40 € de gasolina» → el gasto queda registrado con su IVA soportado.
- «Hazle un presupuesto a Acme por el mantenimiento de agosto, 1.200 €» → el borrador aparece con sus líneas, listo para revisar.
- «Reclama las facturas vencidas» → los borradores de reclamación, en tu correo.
Y la línea roja de siempre: emitir una factura lo confirmas tú, siempre. El copilot propone con una tarjeta y tú apruebas con un clic; un documento fiscal no se «deshace», y aquí nada fiscal se ejecuta solo.
Tres maneras de usarlo (con el resto de NAiOS empujando)
El profesional que va por su cuenta. Una diseñadora freelance factura cada proyecto en dos minutos: F1 con su 15% de IRPF por línea, vencimiento a 30 días automático. Los gastos los apunta por el chat según llegan («apunta 89 € del plugin de tipografías, IVA 21»). El día 1 de cada trimestre abre Impuestos, mira el 303 y el 130, baja el libro en CSV y se lo manda a su gestoría — 10 minutos donde antes había una tarde. Sus clientes viven en NAiOS CRM, y cuando alguno se retrasa, la reclamación sale como borrador educado desde su propio correo.
La tienda y el taller. Un comercio de barrio con recargo de equivalencia: ticket F2 para el mostrador, F1 para las empresas que se llevan género. El catálogo controla el stock — la venta descuenta, la entrada de compra repone, y la campana avisa cuando las cajas de té bajan de cinco. Los pedidos que entran por WhatsApp (con el canal conectado en OmniChat) acaban en factura sin cambiar de aplicación, y a fin de trimestre el libro sale con el desglose de RE que la gestoría necesita.
El negocio de servicios con citas y soporte. Una clínica, una asesoría, un estudio: la cita completada en Bookly se convierte en borrador de factura con un botón; el ticket facturable de NAiOS Soporte, también. La oportunidad ganada en el CRM llega ya como presupuesto, la reunión vive en NAiOS Calendar, el trabajo en NAiOS Tasks y las hojas de análisis en NAiOS Office. El dinero, la relación y el trabajo, en el mismo sitio — y la IA viéndolo todo junto.
Empezar lleva cinco minutos
- 1. Abre el ERP desde el menú de módulos de tu chat: tu empresa ya está creada.
- 2. En «Mi empresa», rellena los datos fiscales (razón social, NIF, dirección) y, si quieres, tu IBAN y condiciones de pago.
- 3. Da de alta tus productos o servicios habituales en el Catálogo — o sáltatelo y escribe las líneas a mano.
- 4. Crea tu primer presupuesto o factura con «Nuevo documento», elige el cliente (los del CRM ya aparecen) y emite.
- 5. El PDF con QR sale solo; envíalo por email desde el propio documento.
Disponible ya
NAiOS ERP está en todos los planes de la plataforma. La remisión automática de registros a la AEAT se activará una vez completada la validación en su entorno oficial de pruebas — tu cadena Verifactu, mientras tanto, ya se construye con cada factura que emites. Si todavía no usas NAiOS, empieza aquí.






