Tu cliente está repartido en siete sitios
El WhatsApp en el móvil, los tickets en el correo, las citas en una agenda, el presupuesto en una carpeta y «lo que hablamos la semana pasada» en la memoria de alguien que hoy libra. Cuando ese cliente llama, nadie tiene la foto completa. Y el CRM de turno tampoco la tiene, por una razón estructural: vive fuera de todo eso. Hay que alimentarlo a mano, copiar y pegar, mantener integraciones — y al tercer mes nadie lo actualiza y vuelve a mandar el Excel.
NAiOS CRM parte de la premisa contraria: como vive dentro de la misma plataforma que tu WhatsApp, tu soporte, tu agenda, tus formularios y tu facturación, la ficha del cliente se construye sola. Cero integraciones que configurar, cero picar datos dos veces.
El fichero maestro de tu negocio
Contactos y empresas, a tu manera
Personas y empresas separadas (una empresa, sus contactos), con los campos que tu negocio necesite: añade campos personalizados de texto, número, fecha o selector sin tocar código — «origen del lead», «vertical», «tamaño de flota», lo tuyo. El buscador encuentra por nombre, email o teléfono — y el teléfono casa aunque uno esté guardado con prefijo (+34 600 11 22 33) y otro sin él. Si das de alta un contacto con un email que ya existe, el CRM te avisa y te ofrece fusionar las dos fichas en una, con todo el historial, las oportunidades y las identidades del duplicado. Los duplicados son el cáncer de todo CRM; este los cura de raíz.
El pipeline: tus ventas en un tablero vivo
Las oportunidades se trabajan en un kanban en tiempo real: arrastras la tarjeta de etapa en etapa y, si un compañero mueve la suya, tu tablero se actualiza solo — sin recargar, sin preguntar «¿lo has visto?». Cada columna enseña su forecast: el total de lo que hay en juego y el ponderado por probabilidad (una etapa «Propuesta» al 50% cuenta la mitad de su importe — el número honesto de cómo va el mes). Las etapas son 100% tuyas: empieza con una plantilla (ventas B2B, servicios, renovaciones) y luego crea, renombra o borra columnas con su probabilidad; si borras una con tarjetas, eliges a dónde van. Ganar pide celebración; perder pide motivo — y ese motivo queda guardado para aprender.
Seguimiento: que nada se caiga
Cada cliente y cada oportunidad admiten actividades — nota, llamada, reunión, email, WhatsApp — y próximos pasos con fecha y recordatorio: la campana (y el móvil) te avisan cuando vencen. La vista «Mi día» es la rutina de la mañana del comercial: tus próximos pasos de hoy y los vencidos, más las oportunidades paradas — las que llevan demasiados días sin una sola actividad y piden una llamada. Cada una te lleva a su tarjeta con un clic.
La ficha 360: la pieza que nadie más puede copiar
Abre la ficha de un cliente y debajo de sus datos y su actividad comercial aparece todo lo que pasa con él en la plataforma, sin que nadie lo haya enlazado a mano:
- Sus conversaciones de WhatsApp (OmniChat), casadas por teléfono.
- Sus tickets de NAiOS Soporte, con su estado.
- Sus citas de Bookly y sus reservas de NAiOS Calendar.
- Los formularios de tu web que rellenó.
- Las tareas de NAiOS Tasks enlazadas a su cuenta.
- Y si usas NAiOS ERP, sus facturas con el riesgo a la vista: cuánto te debe y cuántas vencidas tiene, casando por NIF además de por email.
El matching es automático por email, teléfono y NIF, y solo enseña lo que tú puedes ver: tus negocios, tus formularios, tus canales. Si un módulo no está instalado, su sección simplemente no aparece.
Para equipos, con permisos
Comparte un espacio comercial e invita con tres niveles: ver, editar o administrar. Cada uno trabaja el mismo pipeline en tiempo real, y los recordatorios le llegan a quien apuntó el paso.
Pídeselo al chat
La IA de NAiOS trabaja tu cartera — desde el chat, desde el copilotAI CopilotAsistente de IA integrado en herramientas de trabajo lateral del módulo o desde WhatsApp:
- «Resúmeme la cuenta de Acme antes de la reunión» → la ficha completa: datos, oportunidades abiertas, últimas conversaciones y el riesgo si hay facturas pendientes.
- «¿A quién llamo hoy?» → tu agenda comercial real, con los vencidos primero.
- «Crea un contacto para Laura Vidal, laura@nordica.es» / «apunta que la llamé y quiere propuesta en septiembre» → la ficha se alimenta hablando.
- «Mueve la oportunidad de la web corporativa a Negociación» → el tablero obedece.
- «Prepara el email de seguimiento de Marta» → redacta el correo apoyándose en las últimas actividades de la ficha y lo deja como borrador en tu correo de NAiOS Mail. Tú lo revisas y lo envías — aquí nada se manda solo, jamás.
En el copilot del módulo, cada acción de escritura llega como una tarjeta que tú apruebas con un clic. La IA propone; tú decides.
Tres maneras de usarlo (con el resto de NAiOS empujando)
La agencia o el estudio B2B. El formulario de contacto de la web (NAiOS Forms) crea el lead directamente en la etapa de entrada del pipeline — y si ese email ya existía, no duplica: apunta la nueva consulta como actividad en su ficha. La reunión de venta se registra en la ficha y aparece en NAiOS Calendar; el «preparar la demo» se convierte en tarjeta de NAiOS Tasks enlazada al cliente para que la trabaje el equipo. Y al arrastrar la oportunidad a «Ganado», el CRM ofrece crear el presupuesto en NAiOS ERP con un clic — el ciclo comercial completo, de formulario a factura, sin salir de la plataforma.
El negocio que vive en WhatsApp. Media España vende por WhatsApp y lo gestiona de memoria. Con el canal conectado en OmniChat, cada conversación sin ficha tiene un botón «crear contacto en el CRM»: dos segundos, y ese chat queda enlazado a su 360 para siempre. La próxima vez que escriba, abres su ficha y ves la conversación, sus tickets de soporte, sus citas y lo que tiene pendiente de pago. De «un número que me suena» a cliente con historia.
El consultor que va solo. Sin equipo no hace falta menos CRM — hace falta uno que no dé trabajo. «Mi día» como rutina de la mañana; el copilot resumiendo cada cuenta antes de la llamada; los próximos pasos dictados por el chat según salen de la reunión; y el seguimiento de después saliendo como borrador a NAiOS Mail, con la actividad apuntada sola en la ficha. Un CRM entero por el precio de ninguno.
Empezar lleva cinco minutos
- 1. Abre el CRM desde el menú de módulos de tu chat: tu espacio personal ya existe.
- 2. Crea tus primeros contactos y empresas — o díselo al chat: «crea un contacto para…».
- 3. En Pipeline, elige una plantilla (ventas, servicios, renovaciones) y ajústale las etapas.
- 4. Arrastra tu primera oportunidad y fija un próximo paso con recordatorio.
- 5. Abre la ficha de un cliente que ya te escriba por WhatsApp o tenga tickets: la 360 ya estará contando su historia.
Disponible ya
NAiOS CRM está en todos los planes de la plataforma. Si todavía no usas NAiOS, empieza aquí — y si facturas en España, échale también un ojo a NAiOS ERP: juntos cierran el ciclo del cliente, del primer hola a la factura cobrada.






